La fría brisa de otoño acaricia a los comensales. Están los que se quieren, mas no los que alguna vez fueron necesarios. La vida lo hace fácil, como las estaciones del año: cada quien llega y se va cuando le corresponde.
¿Extrañar? Quizás no sea tan fácil, más cuando no se quiso estar. Sin embargo, se siente el susurro de la brisa que, a pesar del calor presente, dice que ya no volverás.
Respira, levanta tu copa y toma un trago. Felicidades: ya volvimos al punto muerto.
2 comentarios:
Este poema expresa de manera emotiva la melancolía del cambio y de la despedida. La metáfora de la brisa de Otoño simboliza el paso del tiempo y la fugacidad de las relaciones, recordándonos que algunas cosas simplemente deben dejarse ir. La referencia a “volver al punto muerto” refleja una aceptación resignada, invitándonos a encontrar paz en el presente, incluso en medio de la pérdida y la incertidumbre.
Aunque no quieras irte, la vida misma te obliga a moverte
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